Haz clic para subir o suelta un PNG o JPG
PNG, JPG, WebP o GIF: recoloreado en tu navegador, nunca subidoSobre cambiar un color en una imagen
Una chaqueta roja tiene que ser azul. Un color de marca ha cambiado y cuarenta capturas siguen con el antiguo. Un producto viene en seis colores y hay una sola fotografía.
La forma ingenua de hacerlo es seleccionar el color y llenarlo con otro, y el resultado siempre sale mal: la chaqueta se convierte en un recorte azul plano, sin un solo pliegue. Lo que la hacía parecer una chaqueta era el sombreado —cientos de rojos ligeramente distintos— y el relleno tira todo eso.
Esta herramienta cambia el color y conserva el sombreado. Cada matiz de rojo de la chaqueta se convierte en el matiz de azul que le corresponde: los brillos siguen claros, los pliegues siguen oscuros, y sigue pareciendo la fotografía de una chaqueta.
Qué es la lista
Un PNG o un JPG no lleva dentro una lista de colores como un SVG: una foto puede contener fácilmente doscientos mil distintos. Por eso la tabla bajo la imagen son los colores de los que está hecha sobre todo, obtenidos agrupando matices casi idénticos y ordenándolos por cuánta superficie ocupan.
Para un logotipo, un icono, una captura o un dibujo plano, esa lista son simplemente los colores reales, y cambiar uno es exacto.
Para una fotografía, cada fila representa toda una familia de matices: «los rojos», no un rojo. Eso es lo que hace que el resultado sirva, y también por lo que importa el control siguiente.
Cuánto se tiene que parecer un color
Decide cuánto matiz se va con el color que has elegido.
- Demasiado estrecho y solo cambia parte de la chaqueta, dejando manchas del color viejo.
- Demasiado ancho y el cambio se cuela en cosas que no querías: la chaqueta roja se lleva la puerta marrón por delante.
Empieza por el medio y muévelo hasta que los bordes del cambio caigan donde quieres. El borde de la coincidencia se difumina en vez de cortarse, así que no te queda un contorno dentado donde acaba el color.
Mantener el sombreado
Viene activado, y es la diferencia entre una foto recoloreada y una pegatina.
Con él, cada píxel conserva su propia claridad y solo su tono y su viveza se mueven al color nuevo. Sin él, cada píxel coincidente se convierte exactamente en el color elegido, que es lo que quieres para un dibujo plano, un logotipo o un fondo liso, donde no hay sombreado que conservar.
Hacer transparente un color
Cada fila tiene una goma junto a su color. Púlsala y ese color no se sustituye sino que se quita: esos píxeles se vuelven transparentes en lugar de convertirse en otra cosa.
Es la forma más rápida de sacar un fondo liso de un logotipo o un icono: pulsa el fondo en la imagen, pulsa la goma y guarda en PNG. El borde difuminado se aplica igual, así que el límite queda cortado con suavidad y no mordido.
Solo PNG y WebP admiten transparencia. Si eliges JPG la página te lo dice, porque un JPG no tiene más remedio que guardar la zona borrada en blanco.
Pulsar en la imagen
La lista es un punto de partida, no un límite. Pulsa en cualquier punto de la imagen editada y la herramienta trabaja sobre el color de debajo: selecciona la fila a la que pertenece, o añade una si no se parece a ninguna.
Suele ser la entrada más rápida: pulsa lo que quieres cambiar y luego elige en qué se convierte.
No se sube nada
La imagen se lee, se recolorea y se guarda dentro de tu navegador. Nunca llega a un servidor, lo que importa con fotos de producto, trabajos de clientes y fotografías de personas.
También significa que no hay espera de subida ni cola, y que la herramienta sigue funcionando sin conexión una vez cargada la página.
Para qué se usa
- Cambiar el color de un producto para que una foto cubra toda la gama
- Actualizar capturas después de que cambie un color de marca
- Recolorear un logotipo o icono que solo existe como PNG
- Sacar una versión clara y una oscura del mismo gráfico
- Cambiar un color de fondo sin recortar nada
- Probar un color antes de decidirte, porque la imagen se actualiza según eliges
Conviene saber
- Las dos vistas son la imagen antes y después, al mismo tamaño, así que la comparación es honesta
- La salida es PNG por defecto, sin pérdida y con transparencia; JPG y WebP están ahí cuando importa más el tamaño
- Los píxeles transparentes siguen transparentes, y un JPG guardado como JPG se recomprime una vez: guarda en PNG si la imagen se va a seguir editando
- Una imagen muy grande se reduce para poder trabajar con ella, y la página lo dice en vez de redimensionar en silencio
- Esto trabaja con colores, no con objetos: si dos cosas distintas comparten color, cambian las dos. Cuando eso estorbe en una foto, recorta antes el sujeto con Quitar el fondo
- Para un SVG, usa Cambiar colores de un SVG, que edita los valores de color reales en vez de píxeles
- Para leer un color de una imagen en lugar de cambiarlo, usa Selector de color de imagen
Cómo se usa
- Haz clic en Haz clic para subir o arrastra tu PNG o JPG al recuadro
- Los colores de los que está hecha la imagen aparecen en la tabla de abajo
- Pulsa un color en la imagen para ir a él, o elige una fila de la lista
- Ajusta el color nuevo a la derecha, con el selector o escribiendo un hexadecimal
- Sube o baja cuánto se tiene que parecer un color hasta que el cambio cubra lo que querías
- Deja Mantener el sombreado en las fotos; quítalo en los dibujos planos
- O pulsa la goma de una fila para quitar ese color del todo, y guarda en PNG
- Pulsa Descargar imagen
Herramientas relacionadas
- Cambiar colores de un SVG — el mismo trabajo para vectores
- Selector de color de imagen — leer los colores de una imagen
- Paleta de colores de una imagen — sacar una paleta entera de una foto
- Quitar el fondo — recortar antes el sujeto
- Comprimir imagen — hacer el resultado más pequeño
- Redimensionar imagen — cambiarle el tamaño